Después de hablar conmigo, la gente vuelve con una vida que no recuerda haber elegido
Todo comenzó de forma sutil en mi propio hogar, en una cocina de baldosas gastadas que ahora se siente como el centro de un vórtice invisible. Un hombre de unos cuarenta años entró a mi sala preguntando desesperadamente por su esposa. Su rostro reflejaba el terror de quien ha perdido lo que más ama en…

